BDSAL FIDES.- ¿Cómo está viviendo la industria aseguradora la situación que vive actualmente Venezuela?

Alesia Rodríguez Pardo.- El comportamiento del sector asegurador normalmente está vinculado con la economía y el contexto general de un país. En el caso de Venezuela, al evidenciarse una economía altamente inflacionaria, con escasez marcada en muchos productos, bajo un régimen de control de cambio con diversas tasas de convertibilidad, creciente conflictividad política y social, todo ello en forma conjunta tiene efectos importantes en la actividad aseguradora. Si bien la industria aseguradora venezolana puede decirse que ha sido de los últimos sectores en reflejar la agudización del contexto económico del país, especialmente de los últimos dos años, se hace ya totalmente evidente el impacto de la delicada situación económica, política y social que vive el país, ya que, aunque obviamente ha afectado al sector desde hace varios años, a medida que fue expandiéndose la problemática a las diversas variables económicas y sociales, con afectación cada vez más a todos los sectores, inevitablemente tenía que repercutir en forma aún más evidente y cuantiosa en el sector asegurador.

La crisis económica ha incidido tanto en la producción nacional como en el poder adquisitivo de las personas, lo que ha generado una disminución muy importante en el parque industrial, comercial y la capacidad de compra de los venezolanos, con la consecuente afectación en la demanda de seguros y con impacto a todo el sector asegurador. Por ello, entre los diversos riesgos que enfrenta el Seguro, resaltan el riesgo económico-financiero, el riesgo regulatorio ante diversos cambios en el marco normativo del sector, y el riesgo de un entorno cambiante que reta constantemente a las empresas en la continuidad de la actividad aseguradora a alcanzar mayor efectividad y flexibilidad en sus estructuras, procesos, capacidad de respuesta y gerencia del recurso humano. Todos estos han sido y seguirán siendo grandes retos del último año, los cuales en nuestro próximo “XIX Encuentro Internacional de Seguros”, el 23 de noviembre, cubriremos como parte fundamental de la agenda y del intercambio de reflexiones del sector.

Igualmente, a nivel de seguros individuales, los costos de bienes, así como de servicios e insumos, en especial los médico-hospitalarios y de vehículos (incluyendo repuestos y reparaciones), ha incidido en los seguros de salud y automóvil, afectando estos ramos, a la vez que la inflación ha llevado a que los costos asociados se hayan incrementado exponencialmente, siendo insuficiente las coberturas otorgadas, poca disposición del público a ampliar las coberturas para que guarden cierta relación con el valor real de los bienes que se aseguran, congelación o retraso en actualización de tarifas que no permite el ajuste oportuno de las mismas fundamental en un entorno inflacionario, encontrándose igualmente el sector en el dilema que el aumento de las primas por incremento de las sumas aseguradas hace muchas veces insostenible para los asegurados mantener sus pólizas, viéndose en la necesidad de sacrificar algunas o todas. Aun cuando en términos nominales las primas netas cobradas hayan aumentado, se observa en términos reales una disminución, una baja en la tasa de crecimiento y no necesariamente más personas aseguradas.

El clima de conflictividad general, política y social que vive Venezuela, en particular durante este año 2017, ha traído como consecuencia situaciones violentas que han generado una cantidad de daños patrimoniales a la industria y el comercio, los cuales en la actualidad todavía están siendo evaluados, otros ya identificados y atendidos con gran esfuerzo, y que indudablemente todos afectarán de manera importante los resultados técnicos y financieros del sector durante este año. Por ello, bajo un responsable análisis de riesgo y continuidad de la actividad que siempre debe realizar y analizar un sector asegurador, tampoco es posible descartar en los diversos escenarios que se contemplen que estas situaciones de conflictividad sean una característica o tendencia solo atribuible a este año.

BDSAL FIDES.- Desde que está al frente de la CAV, ¿qué medidas y principales acciones ha emprendido? ¿Y cuáles son los objetivos marcados para este nuevo periodo?

Alesia Rodríguez Pardo.- La CAV trabaja desde hace varios años en diferentes frentes de acción y reforzando cuatro ejes estratégicos enmarcados en ‘Representación y Defensa del Sector Asegurador’, ‘Información’, ‘Formación’ y ‘Seguros al Alcance de Todos’.

Desde comienzos de 2009, cuando asumí la Presidencia Ejecutiva de la CAV, la institución ha tenido que enfrentar muchos retos, como, por ejemplo, la nueva legislación que se implementó en 2010 o la modificación de la Ley en 2015, con todo un desarrollo normativo derivado de estas reformas, que impone una serie de cargas operativas, financieras y fiscales para el sector asegurador que resultan muy poco flexibles para que éste pueda sortear el difícil panorama que le ha tocado vivir al país en los últimos años, especialmente en el aspecto económico-social.

En este sentido, la CAV ha procurado en todo momento mantener un diálogo público-privado constructivo con el Órgano Regulador, a fin de que conjuntamente puedan llegar a puntos comunes que permitan al sector asegurador seguir brindando respaldo a los asegurados, garantizando la estabilidad financiera y operativa de la actividad aseguradora nacional. Para ello, fue fundamental reforzar institucionalmente a la CAV y fortalecer el trabajo en equipo con las afiliadas, promoviendo el trabajo mancomunado del sector en grupos de trabajo, un mayor dinamismo en los Comités Asesores, creación de Grupos de Trabajos específicos en función de algunos temas muy especializados, mayor atención a la estrategia comunicacional, tanto hacia dentro del sector como hacia los medios, entre muchas otras acciones que permitieron en un espíritu de trabajo conjunto e interdisciplinario poder navegar las complejidades que implicaron las diversas nuevas normativas.

También, hemos puesto mucho empeño en los aspectos de información no sólo al sector, sino a los asegurados y público en general, tanto en ponencias, charlas, cursos y otros medios de divulgación, contribuyendo con cifras y estudios sobre el sector a través de SAES (Sistema Avanzado de Estadísticas en Seguros) en su modalidad Base en Integral (en desarrollo final), SICA (Sistema Integral de Consulta Automotriz) que ha permitido a muchas empresas poder detectar a tiempo tendencias que los han ayudado en el ramo de automóviles en el aspecto más específico de pérdida total y fraude ante este tipo de siniestros. En materia de formación, con iniciativas como “CAVConex”, que es el centro neurálgico de la CAV en todo lo relativo a desarrollo de cursos, talleres, foros y seminarios de manera presencial como virtual.

Igualmente, en materia de cultura aseguradora hemos realizado diversas publicaciones, tres  de ellas referida al acceso a los productos de seguros para sectores de bajos ingresos y masivos como parte de nuestro eje estratégico de “Seguros al Alcance de todos”, dos de ellas denominadas: “Bases para Seguros al Alcance de Todos” y “Seguros al Alcance de todos: necesidades de aseguramiento de la población de bajos ingresos en Venezuela” y la tercera, conjuntamente con FIDES y el BID-FOMIN, por salir de imprenta, sobre “Canales Alternos-Microseguros y Seguros Masivos”. También nos hemos enfocado en otros temas de publicación, como el cambio climático, con dos publicaciones “Aseguremos nuestro clima: el cambio climático y su impacto en Venezuela” y “Las lluvias de 2010 y sus consecuencias para el sector asegurador”; así como con estudios referidos a los cambios que sufrió la legislación en materia de seguros en el año 2010 y en 2015, entre otros. En el año 2010 se comenzó la campaña comunicacional de Conciencia Preventiva y Cultura de Seguros “Vamos por lo Seguro”, pero dados los diversos temas regulatorios fundamentales del sector, se ha requerido mayor esfuerzo y concentración por parte de la CAV y del sector a dichos temas, por lo que las campañas de cultura preventiva se han llevado de forma muy tímida y estacionaria.

Todas estas actividades seguir impulsándose, cada vez más fortalecidas y ampliadas dentro de lo que el contexto nacional permita y siempre con la prioridad de peso en el rol de representación y defensa de la actividad aseguradora.

“Más que nunca, es muy importante la unión del sector”

BDSAL FIDES.- Desde que se formó la Cámara, ¿cómo ha ido evolucionando y cuál es el papel principal que tiene actualmente? ¿Cambiará a futuro dicho papel?

Alesia Rodríguez Pardo.- En los 65 años de la Cámara de Aseguradores de Venezuela, el rol fundamental ha sido la representación y defensa del sector. Como señalé, la CAV se enfoca en cuatro Ejes Estratégicos, que procuran abarcar los aspectos de interés del sector asegurador desde diferentes ángulos, que incluyen la representación y defensa del gremio, como la de informar, formar, cultivar la conciencia preventiva y cultura de seguros y en promover el seguro a toda la población.

En los últimos años, por el propio contexto del país, el Eje Estratégico de ‘Representación y Defensa’ del sector ha tomado especial relevancia, como, por ejemplo, durante los años 2009-2010, donde tuvimos que pasar por todo el proceso de cambio de la legislación, así como cuando en diciembre de 2015 se dio una reforma que no fue sometida a la discusión de los sectores involucrados, al aprobarse sin consulta por Ley Habilitante una nueva Ley de la Actividad Aseguradora, que, entre otros aspectos, derogó la Ley del Contrato de Seguro, dejando un importante vacío legal entre la contratación del seguro y la supervisión del sector, lo cual llevó a la CAV y a un nutrido grupo de empresas afiliadas a ejercer un Recurso de Nulidad por Inconstitucionalidad ante el Tribunal Supremo de Justicia en 2016.

Todo este contexto ha hecho que la CAV se haya convertido en un importante eslabón de comunicación entre el sector asegurador y el Órgano Regulador, siempre manteniendo una visión de gremio para la sustentabilidad de la actividad aseguradora, trabajando muy de la mano con todas sus empresas afiliadas, resaltando la importancia, más que nunca, de la unión del sector, siendo la CAV vinculo y puente importante también con otras instancias públicas, tales como el Ministerio del Poder Popular de Economía y Finanzas, el Banco Central de Venezuela, entre otras, para llevar las inquietudes y temas claves del sector, por cuanto siempre ha sido un fin de la CAV, como institución gremial, incentivar y mantener el diálogo público-privado constructivo y fluido.

Actualmente la dinámica del país es muy compleja, por lo que es difícil predecir a largo plazo tendencias particulares, pero lo que sí se evidencia y resalta es que en la agremiación, el trabajo mancomunado y de equipo coordinado por la Cámara con todas sus afiliadas, tanto privadas como públicas, es un rol fundamental e inalterable entre sus responsabilidades, tanto ahora como siempre, para poder ofrecer alternativas de aseguramiento viables a todos los venezolanos y procurar mantener la solvencia y estabilidad de la actividad aseguradora en el tiempo, aún más en momentos complejos de mucha incertidumbre. Si bien algunos aspectos han pesado en ciertos momentos más que otros, siempre será fundamental procurar mantener un contrapeso en los otros Ejes Estratégicos que son también muy importantes para el desarrollo del sector y del rol de la labor gremial de la Cámara.

El sector en un contexto de gran reto

BDSAL FIDES.- ¿Cómo se ha desempeñado el sector en este primer semestre? ¿Cerrará en positivo este 2017?

Alesia Rodríguez Pardo.- Los últimos años han sido sumamente complejos para el país y, por ende, para el sector asegurador, el cual viene haciendo importantes esfuerzos para mantener la solvencia y solidez que lo ha caracterizado. Sin embargo, esto no ha sido fácil, en especial este año donde el clima de conflictividad que vive Venezuela, como dijimos, ha ocasionado situaciones violentas que han generado una cantidad de daños patrimoniales a la industria y al comercio, e incluso a los particulares, los cuales en la actualidad todavía están siendo evaluados, varios ya atendidos y los cuales todos indudablemente afectarán de manera importante los resultados técnicos y financieros del sector durante este año, que, aunado al ya delicado desempeño técnico del sector en los últimos años y la incertidumbre de lo que pueda suceder dentro del marco económico y social, pone al sector en un contexto de gran reto.

Para el cierre del primer semestre de 2017, y describiendo el entorno en el cual opera el sector seguros en Venezuela, tenemos que la inflación acumulada, según estimaciones de la Asamblea Nacional, se ubicó en el 176,7%, variable que impacta directamente las operaciones de las empresas del sector, comportamiento explicado en gran parte por la escasez y la falta de producción presente en el país, junto a una disminución importante en las importaciones, trayendo así como consecuencia el alza en costos y precios de los productos.

En cuanto al sector asegurador, el total de Primas Cobradas Netas, ascendieron a los 1.008.800 millones de bolívar fuerte, el cual a pesar de representar un incremento del 207% en términos nominales versus el mismo período en el año anterior, al comparar el incremento de esta variable con los valores estimados de Inflación, se tiene una diferencia de 562% entre estos indicadores a favor de la inflación, lo que representa una contracción importante en términos reales del tamaño del mercado, comportamiento que puede ser explicado en gran parte por la inflación y por la incapacidad monetaria de los usuarios para adquirir pólizas de seguros.

En cuanto a los Siniestros Pagados Netos ascendieron a 407.716 millones, un 169,1% más que el año anterior, representando un 40,4% del total de Primas Cobradas Netas.

Desde el punto de vista de los gastos se tiene que los Gastos de Administración aumentaron un 255,9% para un total de 198.602 millones, cifra afectada por los diferentes y significativos aumentos de sueldo mínimo y tickets de alimentación decretados por el Ejecutivo Nacional, que acumulan un incremento en rl primer semestre del año de los Gastos de Administración del 140% con respecto al cierre de 2016. El aumento de la carga laboral ha tenido un gran impacto en el sector, e incluso en septiembre de 2017 se decretó nuevamente un aumento de sueldo mínimo y beneficios de alimentación, lo cual eleva el impacto en el costo laboral, afectando aún más la estructura de costos del sector, que, sumado a la elevada fuga de talento fuera del país o a otros sectores, ha dejado brechas importantes a todos los niveles de las empresas, y en especial en la gerencia media.

Los Gastos de Adquisición alcanzaron los 122.052 millones, representando un incremento de 184%, monto que representan un 12% de las Primas Netas Cobradas que junto con los Siniestros Pagados Netos y los Gastos de Administración suman el 72,4% de las primas acumuladas al cierre de semestre, sin incluir la necesaria constitución de las reservas técnicas.

BDSAL FIDES.- A grandes rasgos, ¿qué líneas y negocios han tenido un mejor comportamiento en lo que va de año? ¿Cuáles por el contrario necesitan un impulso?

Alesia Rodríguez Pardo.- Actualmente todos los ramos han mostrado un comportamiento hacia la baja, por la incapacidad de los usuarios de poder acceder a pólizas de seguros. Factores como el crecimiento de las cargas impositivas a la actividad aseguradora, una legislación que no incentiva la expansión del sector a las necesidades y las nuevas realidades de los usuarios y la recesión económica del país que compromete al sector asegurador, impacto que se hace evidente al analizar el resultado técnico bruto de la operaciones donde el 50% de las empresas (24 de 48) muestran pérdidas en sus operación, y al verlo de manera global el sector acumula para ese período una pérdida de 70.905 millones (7.111 millones de dólares), que representa el 7% de las primas cobradas netas.

Un aspecto a resaltar es el impacto impositivo y confiscatorio que han tenido las nuevas regulaciones del sector en los últimos años, representando a nivel de contribuciones especiales y parafiscales del 2016 el 4,1% de las primas cobradas netas a través de las seis contribuciones parafiscales que afectan exclusivamente al sector asegurador, lo que sumado al resto de las obligaciones fiscales que tiene cualquier empresa, en total el sector asegurador está pechado con dieciocho  tributos, siendo uno de los sectores con mayor carga tributaria del país. Esta situación que se estima continuará para 2017 y que podría agudizarse en el futuro, ya para el primer semestre del 2017 las contribuciones parafiscales representan el 4,5% de las primas cobradas netas, lo cual impacta fuertemente la estructura de costos, solvencia y liquidez del sector, afectando la capacidad de respuesta ante los crecientes niveles de siniestralidad. Esto todo se agrava aún más al incrementarse continuamente la brecha entre los valores de las primas, con criterios de tarifas con poco o ningún ajuste frente a un entorno de alta inflación y cobradas principalmente con un año de anticipación, con la mayor recurrencia de los siniestros (frecuencia) y el crecimiento de los precios de los mismos (severidad), ya que dichos costos se ajustan continuamente hacia el alza.

En términos generales, la situación económica y social del país ha afectado todas las líneas de negocio; la inflación, el cierre de industrias y comercios, la disminución de la capacidad productiva, el poco acceso a divisas, la falta de inversión, entre otros, son factores que han incidido en la economía nacional y en consecuencia en el sector asegurador.

Si bien puede haber habido un incremento en las primas cobradas a nivel nominal, como se comentó anteriormente, esto solamente se traduce en un aspecto cuantitativo producto de la inflación, más no en un aspecto cualitativo por incremento de cartera, por ende esta situación refleja que en el fondo no hay necesariamente más asegurados, sino quizás menos. En realidad, la expectativa es que una reactivación de la economía produzca un impulso en todas las líneas de negocio, y en especial incentivar el acceso de seguros a los sectores de bajos ingresos, pero la cuantía de ese incremento y cuando pueda ocurrir dicho punto de inflexión es una gran incógnita, ya que depende de la compleja combinación de muchos factores y voluntades.

“El Eje estratégico de ‘Representación y Defensa’ del sector asegurador ha tomado especial relevancia”

“Lanzar nuevos productos no es oportuno en un mercado muy cambiante”

BDSAL FIDES.- ¿Están surgiendo en el país nuevos productos adaptados a las necesidades actuales de la población? ¿Cuáles cree que ganarán mercado en el futuro?

Alesia Rodríguez Pardo.- Actualmente no han surgido productos adaptados a las nuevas necesidades del sector y no es debido a las empresas, sino por un lado a un marco regulatorio que ha dado uniformidad a los productos y, por el otro, que al momento que las empresas diseñan nuevos productos, los mismos no son autorizados por el órgano regulador o son aprobado a destiempo, por lo que no son oportunos en un mercado muy cambiante, por los efectos de la crisis económica y el crecimiento de la inflación.

El sector asegurador está buscando adaptar al contexto actual los productos existentes y también los servicios que ofrece, procurando crear nuevas modalidades que permitan a la población mantener los seguros y que estos brinden unas coberturas adecuadas, lo cual es sumamente complejo con los niveles de inflación y escasez que existen.

El sector ha planteado diversas propuestas, tales como la variación en los tiempos de vencimiento de las pólizas para ofrecer productos o vencimientos de duración menor a un año, productos en el ramo de autos con mayor tendencia hacia pérdida total, en lugar de coberturas amplias, diversificación de los canales de distribución para incluir canales masivos que apoyen a diversificar los mecanismos bajo los cuales se puedan vender los seguros, en especial dado que en la reforma de la ley del 2010, y que la del 2015 mantuvo, la Banca-Seguro no es una alternativa como lo era anteriormente, y cuya limitación a otros necesarios e innovadores canales de distribución ha tenido un importante impacto en el desempeño, desarrollo e innovación del sector asegurador venezolano comparado al ritmo que mantenía hasta el año 2009.

Las empresas se apalancan en prestar servicios asociados que permitan a los asegurados tener alternativas en sus productos, que de alguna manera ayuden a paliar determinadas situaciones y den valor agregado a las pólizas contratadas.

De esta manera, aquellas empresas que sepan gestionar mejor sus riesgos y talento humano, así como controlar sus gastos y adaptarse más rápidamente al entorno, serán aquéllas que podrán superar la crisis actual y ver fortalecidas sus organizaciones en el futuro.

Igualmente, y a pesar de las limitaciones, el uso de la tecnología también busca facilitar procesos y darle a los asegurados y al intermediario, la mayor comodidad al momento de tener que interactuar con las empresas de seguros. El sector asegurador venezolano en los últimos años ha realizado importantes inversiones en tecnología, desde sistemas para optimizar sus operaciones internas y gestión, como para ofrecer innovación de contacto con sus asegurados, lo cual en momentos cambiantes como los actuales permiten poder recoger frutos si se traducen en reducción en las estructuras de costos y mayor eficiencia de las empresas.

BDSAL FIDES.- ¿Cuáles son los principales canales de venta? Y en este sentido, ¿cuál es la apuesta tecnológica en cuanto a distribución que se hace desde el Seguro? ¿Están adaptadas las compañías a las nuevas tecnologías?

Alesia Rodríguez Pardo.-  En Venezuela el principal canal de ventas sigue siendo el de intermediación tradicional (agentes, corredores y sociedades de corretaje). Si bien el sector asegurador ha hecho una importante inversión en materia tecnológica, y hay la posibilidad de lo que se llama venta directa, en donde las plataformas tecnológicas son vitales, la legislación actual es muy limitante en cuanto a la utilización de otros canales alternativos de ventas que pudieran reducir costos, como por ejemplo Banca-Seguros que se encuentra completamente prohibida en la Ley.

Fuente: Inese